En el corazón de Madrid, en el edificio de los antiguos almacenes Arias se encuentra Ginger, un restaurante con un look muy chic y un cierto aire retro, muy de moda entre los locales y siempre lleno de vida.
Un clásico que evoluciona su carta de esencia mediterránea incorporando sabores asiáticos, italianos, sudamericanos, nórdicos, … Pero siempre desde los productos frescos y de proximidad. Evolución tranquila de una gastronomía de fondo.